Notafilia · 1939–1948
Billetes de Emergencia de la Segunda Guerra Mundial
Hawái, África del Norte, la moneda militar aliada, la Operación Bernhard y los vales británicos de posguerra: el papel moneda como arma entre 1939 y 1948.
El marco
- Periodo
- 1939–1948, con el eco de los BAFSV hasta 1982.
- En esta vitrina
- Ningún ejemplar fichado. El caso es el marco histórico; no se inventa un serial ni un HAWAII o sello amarillo.
- Emisiones
- Sobreimpresión HAWAII, certificado de plata de sello amarillo, experimentales R/S, Moneda Militar Aliada, Ghetto-Kronen de Theresienstadt, Operación Bernhard, dinero de invasión japonés, Reichskreditkassenscheine y BAFSV.
El papel federal de la era de la guerra, los certificados de pago militar y la Serie Victory de Filipinas tienen vitrina propia.
La Segunda Guerra Mundial no solo reordenó ejércitos e industrias: también convirtió la política monetaria en un instrumento de guerra de espectro completo. El papel fiduciario dejó de ser solo medio de pago y depósito de valor. El control de la masa monetaria, el tipo de cambio y la liquidez en territorio ocupado podían dañar una economía tanto como un bombardeo. La inflación inducida, el saqueo con divisas de ocupación y la falsificación a escala industrial se usaron para paralizar mercados, minar la moral civil y financiar operaciones encubiertas.
Cuando las tropas cruzan una frontera llevan consigo un poder de compra enorme. Pagarlas con dólares o libras en economías destrozadas alimenta el mercado negro, empuja los precios locales y corre el riesgo de que esa divisa caiga en manos enemigas. Aliados y Eje respondieron con varias clases de dinero de emergencia: emisiones compartimentadas que podían repudiarse, moneda militar de ocupación, vales de cantina para controlar a la tropa, y papel diseñado para extraer recursos o para el fraude psicológico.
Esta vitrina recorre esa red: los billetes de Hawái y del norte de África y los billetes experimentales de Estados Unidos; la Moneda Militar Aliada (AMC) en Italia, Francia y Alemania; el uso del dinero como ilusión en Theresienstadt; la Operación Bernhard; el dinero de invasión japonés y las Reichskreditkassenscheine; y, al cierre de la guerra, los Vales Especiales de las Fuerzas Armadas Británicas (BAFSV). No es un catálogo de precios ni una ficha de ejemplar: es el marco histórico de esas emisiones. En la vitrina virtual de Notofilia ya hay papel estadounidense de la era de la guerra y la Serie Victory de Filipinas; no hay aún un HAWAII ni un sello amarillo documentado.
Emisiones defensivas y experimentales de Estados Unidos
Tras Pearl Harbor, el Tesoro y el Departamento de Guerra identificaron un riesgo logístico claro: si Japón o Alemania capturaban depósitos masivos de dólares estándar, podían usarlos en países neutrales para comprar recursos, financiar espionaje o apuntalar sus propias monedas. La respuesta fue imprimir series compartimentadas, con un mecanismo visual de repudio inmediato.
La vulnerabilidad del Pacífico: los billetes con sobreimpresión HAWAII
El 7 de diciembre de 1941 dejó al Territorio de Hawái expuesto a una invasión. El 10 de enero de 1942, el gobernador militar, el teniente general Delos C. Emmons, ordenó retirar la moneda estadounidense regular. Los particulares no podían retener más de 200 dólares; las empresas, 500, con excepciones para nóminas justificadas. Poseer o exportar grandes sumas de dólares no marcados pasó a ser delito grave.
El 25 de junio de 1942 salieron los billetes de la serie hawaiana. En marzo el Tesoro había llevado a las islas 20 millones de dólares de la nueva moneda para el canje. Se usaron planchas de certificados de plata y de Federal Reserve Notes del Banco de San Francisco, pero el sello del Tesoro y los seriales pasaron del azul y el verde a un marrón inequívoco. La palabra «HAWAII» se estampó en vertical en ambos márgenes del anverso y, en el reverso, en letras huecas que cubren casi todo el campo.
El plan era brutal y elegante: si Japón tomaba el archipiélago, Washington declararía sin valor todo el papel con esa sobreimpresión y ese sello. Desde el 15 de agosto de 1942 quedó prohibido usar billetes no sobreimpresos en las islas.
Retirar unos 200 millones de dólares de moneda regular planteó otro problema: devolverlos al continente a través de aguas con submarinos japoneses era un riesgo injustificable. Se incineraron en Hawái. Primero se usó el crematorio de Nuʻuanu, con mallas para que no volaran fragmentos; cuando no bastó, los hornos del ingenio azucarero de Aiea terminaron el trabajo.
| Denominación | Serie | Retrato | Tirada documentada |
|---|---|---|---|
| 1 dólar, certificado de plata | 1935 A (Fr. 2300) | George Washington | 35.052.000 billetes básicos |
| 5 dólares, Reserva Federal | 1934 y 1934 A (Fr. 2301–2302) | Abraham Lincoln | alrededor de 9.000.000 |
| 10 dólares, Reserva Federal | 1934 A (Fr. 2303) | Alexander Hamilton | no consolidada en las fichas de tipo; más escasa que el 1 dólar |
| 20 dólares, Reserva Federal | 1934 y 1934 A (Fr. 2304–2305) | Andrew Jackson | no consolidada en las fichas de tipo |
El uso obligatorio se mantuvo hasta el 21 de octubre de 1944, cuando una invasión del archipiélago ya no era verosímil. El retiro oficial empezó en abril de 1946. Muchos ejemplares sobrevivieron porque militares y residentes los guardaron como recuerdo.
En notafilia contemporánea esos billetes son un tipo de guerra, no un souvenir. El 1 dólar 1935 A (Fr. 2300) es el más común. Las claves son el estado del papel —sobre todo la designación EPQ—, la nitidez de la sobreimpresión (se aplicaba en una pasada aparte y a menudo salía tenue o torcida) y los reemplazos con estrella. De los star notes del 1 dólar se documentan unas 204.000 piezas; los de 5 y 20 dólares son mucho más escasos. Esta vitrina no publica precios de subasta ni de escaparate. Para el criterio de grado, véase el ranking de certificadoras; para patrones de serial, números de serie especiales.
Operación Torch: el sello amarillo del norte de África
La misma lógica se aplicó al teatro europeo-africano. Antes de la Operación Torch (noviembre de 1942), pagar a la tropa con dólares estándar arriesgaba que un golpe de Rommel inundara las arcas del Eje de moneda estadounidense corriente.
El Tesoro eligió una marca más discreta que la hawaiana: certificados de plata de 1, 5 y 10 dólares con el sello del Tesoro en amarillo brillante y seriales azules, sin la palabra gigante en el reverso. Si la Wehrmacht capturaba un depósito, bastaba desmonetizar el sello amarillo.
Esos billetes sirvieron en el norte de África, en la Operación Husky (Sicilia, julio de 1943) y en las primeras semanas de Italia, hasta que las sustituyeron las liras de ocupación. La rareza de tipo más citada es el 10 dólares de la serie 1934 (Fr. 2308); la 1934 A (Fr. 2309) es la pareja posterior. El Tesoro llegó a plantear usar el sello amarillo también en el Pacífico; se mantuvo el dólar hawaiano porque las islas del Pacífico central se relacionaban financieramente con Hawái y porque la palabra «HAWAII» era un disuasorio más rápido bajo la ley marcial.
Billetes experimentales «R» y «S»
La guerra también apretó los materiales del propio papel moneda —lino y algodón—. El Tesoro ensayó otra composición sobre el certificado de plata de 1 dólar (no de 15: esa cifra, que a veces se copia de resúmenes secundarios, no corresponde al tipo). Se imprimieron dos lotes de prueba: la letra S en la esquina inferior derecha marca el papel especial; la R («Regular») es el control en papel estándar.
Se liberaron exactamente 1.184.000 billetes de cada tipo para ver el desgaste en circulación. El informe técnico de durabilidad no se ha publicado con detalle; las tiradas cortas bastan para que el tipo se coleccione aparte del 1935 A ordinario. No se cita aquí un precio.
Moneda Militar Aliada: liberación e inflación
Aislar el dólar con sellos de color protegía al Tesoro, pero no resolvía lo que ocurría al entrar en una economía colapsada. Un soldado con dólares duros encarecía la comida y la ropa hasta dejarlas fuera del alcance de la población local, alimentaba el acaparamiento y volvía impopular a quien acababa de «liberar» la plaza. En zona de combate, además, no había banco central colaborador.
Guerra, Armada, Estado y Tesoro, con el gobierno británico, diseñaron la Allied Military Currency: fiat temporal del Gobierno Militar Aliado para Territorios Ocupados (AMGOT). La imprimieron sobre todo el Bureau of Engraving and Printing y Forbes Lithograph Manufacturing Company, en Boston, en las unidades nativas: liras, francos, marcos, chelines y yenes. Se entregaba a la tropa a un tipo de cambio fijo frente al dólar y se declaraba de curso legal por edicto militar.
La AM-lira y la inflación italiana
La primera implantación masiva llegó con Husky (Sicilia, julio de 1943) y la invasión de la península. El AMGOT puso en circulación cientos de millones de AM-liras. La primera tirada de 1943 se imprimió tan de prisa que no llevaba ni «Lira» ni el país: se añadieron tres días después del desembarco, para no adelantar el objetivo al espionaje del Eje. Las denominaciones iban de 1 a 1.000 liras; las fraccionarias (1 a 10) eran cuadradas y las altas, rectangulares, del tamaño del dólar. El reverso reproducía en inglés las Cuatro Libertades de Roosevelt. La serie 1943 A, solo de Forbes, eliminó el 1 y el 2 liras: la inflación ya los había vuelto inútiles.
El choque sobre Italia fue grave. La guerra había destruido entre el 14 % y el 17 % del capital fijo y destrozado el transporte. El AMGOT impuso 100 AM-liras por dólar —tipo político, no de mercado— hasta 1946, cuando pasó a 225. Eso sobrevaloró el dólar, devaluó la lira e hizo inalcanzables las importaciones. Como la AM-lira era intercambiable con la lira preexistente, la liquidez nueva sin bienes equivalentes desplomó la moneda: se cita una caída a una trigésima parte del valor de preguerra. El mercado negro y las falsificaciones locales —pese a las tintas litográficas— empeoraron el cuadro.
La estabilización tardó años. Luigi Einaudi y Donato Menichella, en el Banco de Italia, recuperaron la soberanía monetaria con un plan de cuatro puntos: encarecer el crédito, limitar el financiamiento directo del Estado al 15 % del gasto, reintegrar a Italia en Bretton Woods y reorganizar la supervisión bancaria. Junto con el Plan Marshall, eso frenó las expectativas inflacionarias y preparó el milagro económico de posguerra.
El AM-franco y la soberanía gaullista
Si Italia enseña el peligro de la inflación fiduciaria, Francia enseña que el papel es también un símbolo de legitimidad. Bajo el nombre en clave «Operación Tom Cat», Washington imprimió francos para las tropas de Normandía. Charles de Gaulle, al frente del Gobierno Provisional, lo leyó como un insulto: emitir moneda unilateralmente era tratar a Francia como territorio conquistado, no como aliado soberano. Denunció los AM-francs como «billet drapeau» y, con más desprecio, como «monnaie de singe» —dinero de mentira—. El GPRF advirtió que un papel sin respaldo del Tesoro francés aceleraría la inflación.
Hubo dos iteraciones, hoy distintas en el coleccionismo:
- Moneda suplementaria (primera emisión, 1944). Impresa antes del desembarco: borde azul, «SÉRIE DE 1944» y «ÉMIS EN FRANCE» en el anverso; en el reverso, la tricolor y «LIBERTÉ ÉGALITÉ FRATERNITÉ». El GPRF sostuvo que una potencia extranjera no tenía derecho a imprimir los símbolos del Estado. Las denominaciones iban de 2 a 5.000 francos.
- Moneda provisional (segunda emisión, 1944–1945). Se retiró «ÉMIS EN FRANCE». En el reverso, la bandera dejó paso a la palabra «FRANCE», sin heráldica estatal.
Los bancos y las tesorerías locales tuvieron que aceptarlos para que el comercio funcionara detrás del frente. En junio de 1945, acabada la guerra en Europa, Francia se apresuró a sustituirlos y desmonetizó las denominaciones altas (50 a 5.000). Los 2, 5 y 10 francos, de bajo valor macroeconómico, siguieron como menuda y no se retiraron del todo hasta el euro.
El AM-mark, la Operación Wild Dog y las planchas soviéticas
Ninguna emisión AMC tuvo consecuencias geopolíticas tan largas como el marco militar aliado. La Operación Wild Dog debía dar una moneda fiduciaria única a las cuatro zonas de ocupación —estadounidense, británica, francesa y soviética— y mantener a Alemania como una sola unidad económica.
Forbes diseñó e imprimió los billetes al estilo del dólar: red de seguridad, fondo floral y una «M» ornamental en el reverso. Los seriales llevaban un código de zona: «1» para la estadounidense, «0» para la británica, «00» para la francesa y un guion «-» para la soviética. La marca de imprenta secreta era una «F» minúscula, escondida en el pergamino bajo la denominación de la esquina inferior derecha del anverso.
La fisura empezó en el Tesoro. Harry Dexter White, arquitecto de Bretton Woods, ignoró advertencias británicas y estadounidenses y entregó a la Unión Soviética las planchas, los negativos de vidrio y las especificaciones de papel y tinta. Los registros desclasificados y buena parte de la historiografía posterior lo sitúan como agente de influencia soviético; no es un punto pacífico y esta página no lo da por sentencia. Con las planchas, Giesecke & Devrient en Leipzig imprimió AM-marks casi idénticos, sin la «F». Moscú pagó con ellos atrasos de meses y años al Ejército Rojo en Europa Central.
Esa emisión sin techo desató inflación y un arbitraje militar masivo. Los soldados soviéticos, con sacos de marcos inútiles en Moscú, compraban relojes, cigarrillos y lujos a los estadounidenses. Washington mantenía el canje oficial a 10 marcos por dólar para apuntalar las remesas de su propia tropa. Los GI cambiaban en las pagadurías los marcos soviéticos del mercado negro por dólares. El Tesoro terminó subsidiando de hecho al Ejército Rojo: el déficit de redención del Departamento de Guerra se cifra en 250 millones de dólares y provocó investigaciones del Congreso. Negarse a convertir habría sido reconocer la partición económica de Alemania; Estados Unidos no lo hizo hasta el Deutsche Mark de 1948.
Theresienstadt: el dinero de la ilusión
Mientras las potencias peleaban una guerra macroeconómica, las SS usaron la forma del dinero para encubrir el Holocausto en el gueto y campo de Theresienstadt, en Checoslovaquia ocupada. Los Ghetto-Kronen (1 a 100), impresos por el Banco Nacional de Praga en 1943, no servían para comprar. Theresienstadt se presentó como «campo modelo» ante la Cruz Roja: el salario en papel debía hacer creer que había una comunidad autosuficiente y un jornal por el trabajo forzado.
El diseño lo hizo el poeta y artista judío checo Peter Kien, prisionero del campo. Reinhard Heydrich rechazó el primer proyecto y exigió distorsionar la iconografía judía. Kien murió después en Auschwitz. Esos billetes son el uso más siniestro de la imprenta en el conflicto: dinero que no compraba nada, dibujado para ocultar un asesinato sistemático.
Operación Bernhard: la falsificación de Estado
La política monetaria nazi alcanzó su mayor escala técnica en la Operación Bernhard, el mayor esquema de falsificación respaldado por un Estado del que hay registro. El plan original —Arthur Nebe, aprobado por Heydrich en septiembre de 1939 como Operación Andreas— era forjar libras del Banco de Inglaterra y lanzarlas desde la Luftwaffe sobre las ciudades británicas. Goebbels vio en ese «plan grotesco» la posibilidad de un pánico que rompiera la credibilidad de la libra.
Alfred Naujocks y el matemático Albert Langer dirigieron la primera fase. Naujocks llegó a un punto en el que peritos del Banco de Inglaterra, en Suiza, dieron por buenos el 90 % de los ejemplares. Disputas internas lo destituyeron y el plan se detuvo.
En 1942 lo reabrió el mayor de las SS Bernhard Krüger. Himmler abandonó el lanzamiento aéreo —ya no había superioridad sobre Gran Bretaña— y reorientó el taller a financiar inteligencia, comprar oro y divisas en neutrales y adquirir materiales estratégicos. Krüger reclutó a más de 140 prisioneros judíos —grabadores, litógrafos, papeleros, banqueros— y los aisló en los bloques 18 y 19 de Sachsenhausen. El fracaso o el sabotaje se pagaba con la ejecución; a cambio recibieron ropa limpia, camas y radios, privilegios impensables en el resto del campo.
La deconstrucción de la libra
El «White Note» del Banco de Inglaterra, casi sin cambios desde 1855, se tenía por casi infalsificable. Los prisioneros lo desmontaron en siete problemas:
- El papel. No era pulpa de madera ni algodón corriente, sino trapos de lino usados, sucios y lavados. En Spechthausen imitaron la química del agua inglesa, la filigrana y el borde irregular («deckle»).
- Las marcas secretas. Más de 150 «errores» deliberados, distintos en cada denominación (5, 10, 20 y 50 libras). Un ejemplo: en la viñeta de Britania, el bulto de una hoja hacia las cinco en punto se corta en los genuinos; lo reprodujeron, y los otros 149 defectos también.
- Numeración y envejecimiento. Langer descifró la progresión de seriales y firmas del cajero jefe. Luego frotaron, doblaron y ensuciaron los pliegos, e incluso añadieron sellos y lápiz de banco, para que un billete demasiado limpio no levantara sospecha.
Impacto y el lago Toplitz
En enero de 1943 Sachsenhausen imprimía unos 400.000 billetes al mes. Se documentan al menos 8,9 millones de piezas por 134,6 millones de libras —alrededor del 10 % del circulante del Imperio británico en ese momento—. Algunas estimaciones suben hasta 300 millones; esta página se queda con la cifra documentada y señala la otra como hipótesis.
Friedrich Schwend lavó el papel. Con él se pagaron 300.000 libras al espía Elyesa Bazna («Cicerón») por secretos de la embajada británica en Ankara, y 100.000 a la operación de Otto Skorzeny que sacó a Mussolini del Gran Sasso.
El engaño se descubrió en septiembre de 1942: un empleado londinense, al copiar seriales de un depósito venido de Marruecos, vio que ese número ya figuraba como «pagado». El Banco de Inglaterra retiró de forma progresiva las denominaciones mayores de 5 libras y, tras la guerra, rediseñó el papel con hilo metálico y nuevos colores. Quien quiera el gesto cotidiano de detectar una falsificación en mano puede leer cómo identificar billetes falsos; Bernhard es el caso extremo, de Estado, no de taller clandestino.
Al final de la guerra las SS desmantelaron las prensas y arrojaron cajas impermeables —libras, planchas y registros— al lago Toplitz, en Austria. Los buzos de 1959 confirmaron el depósito. Hacia 1944 Himmler había encargado a Salomon Smolianoff copiar el 100 dólares estadounidense; el Reich se hundió antes de que ese taller madurara.
Expoliación del Eje: ocupación y guerrilla
El dinero de invasión japonés y los bancos títere en China
Desde 1942 el Imperio japonés, por la Junta de Finanzas de Tiempos de Guerra y el Banco de Desarrollo del Sur (Nanpo Kaihatsu Kinko), impuso el llamado Japanese Invasion Money. Sustituyó a la fuerza el dólar malayo, la rupia birmana o el florín de las Indias Orientales, y se llevó el metal. No tenía respaldo en oro ni plata; se imprimía para pagar la ocupación. En Malasia la desvalorización les valió el mote de «dinero plátano».
En China el mecanismo llegó más lejos. El Banco de la Reserva Federal de China (norte) y el Banco de la Reserva Central (gobierno de Wang Jingwei en Nankín) imprimieron yuanes a un ritmo que destruía el poder de compra día a día. Al final de la guerra el Banco de la Reserva Central llegaba a 5.000 y 10.000 yuanes: la clase media quedaba vaciada y las exportaciones se iban a Tokio a precios nulos.
En Filipinas la guerrilla rechazó ese papel. Con la aquiescencia de MacArthur, consejos locales —Cagayán, Iloílo, a menudo en imprentas rústicas como Dialosa— mimeografiaron vales de emergencia (guerrilla currency), que Pick y Shafer catalogan aparte. Poseerlos desafiaba a la Kempeitai y podía costar la vida. La Serie Victory de la vitrina es el papel de la liberación, no esos vales de monte; no se confunden.
Las Reichskreditkassenscheine
En Europa occidental la Wehrmacht se financió con las Cajas de Crédito del Reich y sus Reichskreditkassenscheine. En Francia o Dinamarca ese marco especial se impuso a tipos manipulados. Los bancos centrales ocupados entregaban bienes y divisas reales a cambio de un crédito sintético: el Reich externalizó el coste logístico del ejército sobre los países subyugados.
BAFSV: el mercado negro de posguerra
La rendición no cerró el caos monetario. En la Alemania ocupada el Reichsmark no compraba; el cigarrillo hizo de reserva informal. Los soldados del British Army of the Rhine cobraban en libras y compraban café, chocolate y tabaco subvencionados en las cantinas del NAAFI, para venderlos luego en el mercado negro alemán. El fisco británico perdía las subvenciones.
El Army Council impuso un circuito cerrado: los British Armed Forces Special Vouchers. Desde el 1 de agosto de 1946 la tropa del BAOR dejó de recibir libras regulares y pasó a cobrar, en parte, en BAFSV. El reverso advertía que solo valían en el NAAFI y que cederlos a civiles era delito.
| Serie y año | Denominaciones | Imprenta | Motivo |
|---|---|---|---|
| 1.ª (agosto de 1946) | 3 d, 6 d, 1/-, 2/6, 1 £ | Thomas De La Rue | Ocupación de Alemania |
| 2.ª (enero de 1948) | 3 d a 5 £ | Thomas De La Rue | Cancelación del mercado negro |
| 3.ª (1956) | 3 d a 1 £ | Thomas De La Rue | Crisis de Suez / Guerra Fría |
| 4.ª (1962) | 1/-, 1 £, 5 £ | Bradbury Wilkinson | Reserva estratégica; no circuló |
| 6.ª (1972) | 5 p, 10 p, 50 p | Bradbury Wilkinson | Decimalización británica |
La 1.ª serie fueron 52,4 millones de vales, unos 10 millones de libras. El grabado tipo guilloché no impidió que mafias locales y cuarteleros las absorbieran. En secreto se imprimió la 2.ª serie —con la leyenda «2nd SERIES» y la libra repetida diez veces en anverso y reverso—. El 6 de enero de 1948 se congeló la contabilidad, se distribuyeron los vales nuevos y se desmonetizó de golpe la 1.ª serie. Quien había atesorado el papel viejo se quedó con nada. Junto con el Deutsche Mark, eso quebró el mercado negro de las cantinas.
El programa duró décadas: Suez (3.ª), la reserva de los años 60 (4.ª y 5.ª) y la decimalización de 1972 (6.ª), hasta la retirada tras la guerra de las Malvinas en 1982. Es el puente hacia los certificados de pago militar con los que Estados Unidos cerró, a partir de 1946, el mismo agujero que habían abierto los dólares de sello amarillo y la AMC.
Conclusión
Los billetes de emergencia de 1939–1948 muestran que la economía no fue un anejo de la artillería: formaba parte del arsenal. Hawái y el norte de África son el triunfo de la logística compartimentada: un sello o una palabra bastaban para aislar el dólar sin detener el comercio de guerra. La AMC muestra el reverso: la AM-lira destrozó los precios italianos; el AM-franco chocó con la soberanía gaullista; el AM-mark, con las planchas en Leipzig, adelantó la frontera económica de la Guerra Fría.
El Eje usó el papel para extraer, no para estabilizar: el dinero de invasión japonés y las RKKS descargaron el déficit bélico sobre los bancos ocupados. En Theresienstadt el dinero no compraba: vendía una ilusión. Bernhard —casi 135 millones de libras forjadas por 140 prisioneros— obligó al Banco de Inglaterra a rediseñar su circulante. Los BAFSV recuerdan que, acabada la guerra, una desmonetización de una noche puede restaurar un perímetro tan bien como un decreto.
Certificados de sello amarillo, vales de Iloílo o libras sacadas del Toplitz son el testimonio impreso de que, en esa guerra, la fe fiduciaria fue también un frente.
El papel federal de la era de la guerra se documenta en la vitrina de Estados Unidos. Estados Unidos
El perímetro que, desde 1946, cerró el agujero de los dólares de sello amarillo y la AMC está en la vitrina de MPC. MPC - Guerra de Corea (1951 - 1954)
El papel de la liberación filipina, distinto de los vales de guerrilla, está en la Serie Victory. Filipinas · Serie Victory
El relato se apoya en las fichas de tipo, en archivos de museos y en la bibliografía citada. No se republican precios de subasta, de escaparate ni de Heritage.
Fuentes
- Wikipedia — Hawaii overprint note (se abre en una pestaña nueva)
- CoinSite — World War II Emergency Money (se abre en una pestaña nueva)
- Pearl Harbor — historia de la sobreimpresión HAWAII (se abre en una pestaña nueva)
- CoinWeek — Hawaii Overprint Currency Note (se abre en una pestaña nueva)
- Bureau of Engraving and Printing — hoja histórica (se abre en una pestaña nueva)
- Paper Money Buyers — Hawái y África del Norte (se abre en una pestaña nueva)
- Wikipedia — Allied Military Currency (se abre en una pestaña nueva)
- Wikipedia — AM-Lira (se abre en una pestaña nueva)
- Wikipedia — AM-Franc (se abre en una pestaña nueva)
- Wikipedia — AM-Mark (se abre en una pestaña nueva)
- Museo del Holocausto de EE. UU. — 100 francos AMC (se abre en una pestaña nueva)
- Museo del Holocausto de EE. UU. — 50 marcos AMC (se abre en una pestaña nueva)
- Numista — 1 marco de la Autoridad Militar Aliada (se abre en una pestaña nueva)
- Numista — 100 francos AMC (se abre en una pestaña nueva)
- Arizona Memory Project — ½ marco AMC (se abre en una pestaña nueva)
- Banca d’Italia — estabilización monetaria de posguerra (se abre en una pestaña nueva)
- Journal of European Economic History — destrucción de capital en Italia (se abre en una pestaña nueva)
- NBER — detener la inflación en Italia y Francia (se abre en una pestaña nueva)
- AMEDD — asuntos civiles, capítulo 9 (se abre en una pestaña nueva)
- Strictly GI — moneda de invasión aliada (se abre en una pestaña nueva)
- Warfare History Network — Harry Dexter White (se abre en una pestaña nueva)
- Wikipedia — Operation Bernhard (se abre en una pestaña nueva)
- PMG — Operation Bernhard (se abre en una pestaña nueva)
- Banco de Inglaterra — Operation Bernhard (se abre en una pestaña nueva)
- International Spy Museum — plancha de Bernhard (se abre en una pestaña nueva)
- PMG — billetes de propaganda en la China ocupada (se abre en una pestaña nueva)
- Bank Note Museum — bancos títere en China (se abre en una pestaña nueva)
- Calkins — emisiones de guerrilla filipina (se abre en una pestaña nueva)
- Reichskreditkassen (contexto de las cajas de crédito) (se abre en una pestaña nueva)
- Lone Sentry — monedas alemanas en países ocupados (se abre en una pestaña nueva)
- Banknote World — BAFSV (se abre en una pestaña nueva)
- National Army Museum — vales BAFSV de 1948 (se abre en una pestaña nueva)
- Imperial War Museums — vale de 3 peniques (se abre en una pestaña nueva)
- Littleton — el dinero de guerra (se abre en una pestaña nueva)
Preguntas frecuentes
¿Qué eran los billetes con sobreimpresión HAWAII?
Certificados de plata y Federal Reserve Notes con sello y seriales marrones y la palabra HAWAII, emitidos desde junio de 1942. Si Japón tomaba el archipiélago, Washington podía declararlos sin valor de inmediato. El 1 dólar 1935 A (Fr. 2300) es el tipo más común; esta colección aún no ficha un ejemplar.
¿Qué fue la Moneda Militar Aliada (AMC)?
Fiat temporal del AMGOT, impreso sobre todo por el BEP y Forbes, en liras, francos, marcos, chelines y yenes. Se pagaba a la tropa a un tipo fijo frente al dólar. En Italia desató inflación; en Francia chocó con de Gaulle; en Alemania las planchas soviéticas sin la marca «F» adelantaron la partición económica.
¿Qué fue la Operación Bernhard?
El mayor esquema de falsificación respaldado por un Estado: las SS, en Sachsenhausen, forjaron libras del Banco de Inglaterra. Se documentan al menos 8,9 millones de billetes por 134,6 millones de libras. El Banco de Inglaterra retiró las denominaciones altas y rediseñó el papel de posguerra.